Hola! He estado unos días callado… by @DaniNovarama

Hola! He estado unos días callado porque quería tomar distancia del tema Covid, dedicar tiempo a pensar. Pero ya estoy de vuelta. Hoy quiero hablarles de oscuridad, de luz, y de falsos profetas. Lo sé, suena místico. Pero espero que les guste. Dentro hilo!

Por si están viviendo en una cueva, llevamos un 2020 de mierda. Van 17M de infectados por covid a nivel mundial. 680.000 muertos. Y todo lo que de eso se deriva: el PIB de España del segundo trimestre ha caído un 18.5%, un paro juvenil del 40.8% (líderes en Europa!).

Y no nos engañemos, nuestra situación es mala en parte por el covid, en parte por una gestión manifiestamente mejorable. Por decir sólo una cosa, ahora descubrimos que el famoso comité técnico de desescalada no existió.

maldita.es/malditodato/20…

Ante semejante panorama de oscuridad, lógicamente surge un sentimiento de frustración. Y no lo digo sólo en España: tengo muchos lectores de América Latina, y por lo que me llega, la situación es más o menos igual de desesperante.

Sinceramente, me sabe mal hacer predicciones, pero es que el virus se comporta de una forma absolutamente previsible: si le dejas, crece. Y con las medidas que se han tomado, evidentemente encuentra rendijas para crecer. Dije que en Agosto volvería, y ahí estamos.

La gráfica, como siempre, es del fenomenal @NewsReputation. Parece que la subida es más gradual, comparen la pendiente con Marzo. Pero vamos, se expande, lo ve un ciego. Llegan malas noticias de Madrid y Valencia, donde va ganando espacios.

Métanselo en la cabeza: hasta que haya vacuna o tratamiento, esta dinámica se va a repetir, como una montaña rusa: lo controlamos y retrocede. Nos relajamos y acelera. Saben que un tema que me gusta son las mates, sobre todo las de la naturaleza, y esta peli yo ya la he visto.

Lo que está sucediendo se parece mucho a los ciclos depredador-presa (ecuaciones de Volterra-Lotka): la presa es el virus, nosotros los depredadores. Lo atacamos y retrocede, hasta casi extinguirse. Pero lo olvidamos, y repunta otra vez, en un bucle.

Aquí, el paper clásico del tema, con la relación liebres/linces en Canadá. Los linces cazan liebres, casi las extinguen, pero luego se recuperan, y vuelta a empezar. Vean la imagen, y quien quiera, les dejo un artículo:

services.math.duke.edu/education/ccp/…

Pero hoy no quiero hablar de mates. Quiero hablar de cómo reaccionar a estos fenómenos deprimentes y prolongados. Porque me preocupa el impacto mental en la sociedad, y sobre todo los falsos profetas que siempre surgen en la desesperanza.

Hace años un conocido murió de cáncer. Recuerdo cómo, en sus últimos meses, me contaban que había caído en todo tipo de pseudociencias: aguas milagrosas, tréboles de cuatro hojas, pirámides. Pensé: mira, si le hace más llevadero el tema, cada cual es libre de creer lo que sea.

Con los años, esto lo veo diferente. Cuando leo sobre antivacunas, sobre según qué pseudociencias, me da rabia. Porque existen por ahí auténticos criminales de la esperanza, gente que vende soluciones inexistentes, y gana dinero con ello. Les cuento por qué:

Primero, promocionar un tratamiento fraudulento da al enfermo una falsa sensación de seguridad, que puede hacer que no consulte con un médico a tiempo un tratamiento real. Lo cual, con el covid, puede tener consecuencias letales.

Segundo, esos tratamientos frecuentemente se aprovechan de gente con un nivel cultural sobre medicina limitado, y en contextos de desesperanza. Vamos, que nos dicen unas cuantas palabras sofisticadas, cuando estamos desesperados, y es fácil que les creamos.

En tercer lugar, algunas de esas soluciones milagrosas son tóxicas. Existe un truco clásico en antropología: si algo es desagradable, debe ser sano. Porque tenemos la asociación de que “si es desagradable, cura”. Y, con esa excusa, hay gente por ahí vendiendo veneno.

Sé que en América Latina me van a decir de todo, pero evidentemente estoy hablando de la “fiebre” por el Dióxido de Cloro, y el señor Andreas Kalcker y sus seguidores, que deberían estar en la cárcel. Recuerden, yo no estoy aquí para caer bien, estoy para educar. Vamos a ello:

Por si no saben de qué va, este señor va por el mundo diciendo que beber dióxido de cloro es una “solución mineral milagrosa”. Esa solución no es más que lejía industrial diluida al 28% con zumo de limón. Ideal si usted quiere desinfectar una piscina. Peligrosa si se la bebe.

Al señor Kalcker se le han prohibido actos en España ( Se le ha detenido (

elpais.com/politica/2018/…

noudiari.es/2012/12/deteni…

Hay testimonios sobre sus tratamientos “milagro” ( Amazon se niega a vender sus libros (

elperiodico.com/es/ciencia/201…

euronews.com/2019/05/28/ama…

Y aún así, está convenciendo a gente sin esperanza de que beber lejía es una cura. Bien, aquí les dejo un texto de la FDA, en Español. Por favor léanse esto, y sean sensatos: cómo va a curar la lejía un virus, por Dios?

fda.gov/consumers/arti…

Si quieren, les doy otro motivo: piensen en esto. Supongamos que él tiene razón. No ven que todas las marcas de lejía se pondrían como locas a promocionarlo? NO tiene sentido alguno ocultar que la mayor cura del mundo se vende en una droguería a 1€ la botella!

Esa conspiranoia de que “las marcas nos ocultan la verdad”, no tiene ningún sentido. Si existiese esa solución, no se preocupe, las marcas estarían ahí para venderla, promocionarla, y forrarse por el camino! Creer que hay productos ocultos es no entender el capitalismo.

O no es cierto que cuando se descubrió la Penicilina, el Alcohol Etílico, y cualquier producto milagroso *real*, eso se volvió un negocio? Si hubiese un sólo estudio *serio* avalando lo del cloro, uno sólo, se sabría. Reto a cualquier lector a presentarme ese estudio.

Y leo por ahí noticias manipuladas diciendo que el gobierno de Bolivia lo ha autorizado y lo recomienda. Bien, quieren saber qué dice el Gobierno de Bolivia de verdad? Dice esto:

twitter.com/MinSaludBolivi…

Bien, creo que está claro. Cuando estamos desesperados, cuando parece que todo es oscuridad, es cuando los falsos profetas hacen negocio. Mantengan la calma y el rigor intelectual. Si una cosa parece demasiado buena, es porque es FALSA.

En mi próximo hilo hablaremos de positividad de la de verdad, de cómo conseguir inyectarnos algo de buen rollo y esperanza en los meses que nos quedan. Y así ser algo más inmune a estas falsas creencias. Y, sobre lo del cloro, háganme el favor y difundan el hilo.

Y como siempre, cuídense, sean prudentes, manténganse fuertes de ánimo. Y, si les gustó, un share, un like y un follow, y yo soy más que feliz, especialmente con este tema sobre la mesa. Feliz Sábado! d

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